A veces, después de una reunión, durante una comida o para celebrar algo, se decide abrir una botella de vino. Miramos la botella, observamos cómo se extrae el tapón con el sacacorchos y disponemos las copas para servir el vino. Nuestra atención se centra en la copa y en el vino. Si alguno de nosotros dice «brindemos por...», todos levantamos las copas y brindamos.

En los restaurantes, al pedir una botella de vino, el camarero la abre en nuestra presencia. Una vez abierta, pregunta: «¿Quién prueba el vino?». Al tomar la decisión, vierte un poco de vino en la copa para comprobar que se encuentra en buenas condiciones.

En estos dos casos hay un hecho en común. El tapón que se extrae de la botella queda en el sacacorchos y se va con él. Los consumidores del vino no ven el tapón y no le dan importancia, a no ser que alguna persona diga: «Le agradecería que me diera el tapón para verlo».

Cada vez que se descorcha una botella, deberíamos mirar el tapón. Al verlo, muchos dicen: «Es de corcho». Esta afirmación es muy simple y demuestra que no se conocen bien los distintos tapones de corcho. Cada uno tiene su historia y algunos de ellos tienen una gran importancia para nuestras vidas y para el medio ambiente.

Podemos distinguir los tapones de corcho en los siguientes grupos:

1. Tapones obtenidos directamente de la plancha de corcho:

• Natural

• Natural colmatado

2. Tapones fabricados a partir de corcho triturado:

• Aglomerados

• Microgranulados o técnicos

Tapones de corcho natural de Corchos del Pigar

Los tapones naturales proceden del corcho extraído del alcornoque. A partir de planchas con el calibre adecuado se obtienen tapones de corcho natural de una sola pieza. Su cuerpo no ha sido triturado ni reconstruido. Así es el corcho natural: una sola pieza extraída de la plancha, que conserva íntegra el «alma» del corcho.

Tapones naturales colmatados de Corchos del Pigar

El tapón colmatado es un tapón natural de una pieza. La diferencia es que determinadas irregularidades o poros de su superficie se rellenan con polvo de corcho. Así, el tapón mejora su aspecto, pero su cuerpo sigue siendo un tapón de corcho natural de una pieza. Los tapones naturales se caracterizan por lo siguiente:

- Su cuerpo es de corcho natural.

- Su cuerpo se obtiene directamente de la plancha, sin triturarlo ni reconstruirlo.

- Su cuerpo conserva la estructura celular natural del corcho.

Tapones técnicos o microgranulados de Corchos del Pigar
Tapones de corcho aglomerado de Corchos del Pigar

Los tapones aglomerados y microgranulados son tapones reconstruidos. Proceden de granos de corcho obtenidos de subproductos y de corchos que no pueden utilizarse para fabricar tapones naturales de una pieza por su calibre, dimensiones u otras características. Para fabricar estos tapones se necesitan aglutinantes y, según el tipo de tapón, pueden incorporarse otros elementos. Los tapones aglomerados tienen los granos más gruesos y los microgranulados, más finos. Son tapones fabricados mediante una ingeniería y una tecnología desarrolladas específicamente para su elaboración. Podemos resumir:

- Los granos de corcho que los constituyen proceden de corcho triturado.

- Tienen aglutinantes para unir los granos.

- Algunos incorporan componentes ajenos al corcho para modificar sus características.

- El tapón terminado no está formado exclusivamente por corcho.

Podemos resumir los tapones de corcho en dos grandes grupos: el tapón natural, obtenido de una pieza de corcho, y el tapón fabricado a partir de corcho triturado.

A partir de ahora, al descorchar una botella de vino, podemos descubrir otro mundo. Al mirar el tapón, este nos muestra de dónde viene y cómo ha sido fabricado.

Una botella de vino tapada con corcho natural o natural colmatado nos lleva a la dehesa y a los alcornoques. Nos lleva a los propietarios que cuidan sus campos para que los alcornoques produzcan corcho de calidad, apto para obtener tapones de una pieza. También nos lleva a los fabricantes de tapones de corcho natural, que conocen los alcornoques, la calidad del corcho y saben clasificar las planchas. Propietarios e industriales forman una unión necesaria para defender la dehesa y su rentabilidad económica. Esa rentabilidad es fundamental para mantener los alcornoques y la propia dehesa.

La dehesa es un ecosistema formado principalmente por encinas y alcornoques. Favorece la biodiversidad, actúa como sumidero de CO₂ y protege el suelo. También debemos mencionar los excelentes productos ganaderos procedentes de la dehesa, como la carne de vacuno y los productos del cerdo ibérico.

El tapón de corcho natural posee propiedades de elasticidad, compresión y recuperación que otros cierres tratan de imitar. Si los alcornoques desaparecen, la industria del corcho desaparece.

Al descorchar una botella cerrada con un tapón de corcho natural, estamos defendiendo toda esta riqueza.

Los tapones microgranulados y aglomerados son diferentes del tapón natural. Para fabricarlos no es necesario disponer de planchas de corcho con las dimensiones, el calibre y las características exigidas para obtener tapones naturales de una pieza. Son tapones fabricados industrialmente con tecnología avanzada. Con este sistema de fabricación pierde valor una cualidad forestal esencial: que el alcornoque produzca corcho de calidad suficiente para obtener tapones naturales de una sola pieza.

Hay que defender el alcornoque, que es la única fábrica de corcho que existe en el mundo. El tapón natural se obtiene directamente de una plancha de corcho. Los tapones aglomerados y microgranulados parten también del corcho, pero lo hacen a partir de corcho triturado procedente de subproductos y de corchos que no pueden utilizarse para fabricar un tapón natural de una pieza; después se reconstruyen industrialmente.

Por eso decimos:

«El vino siempre con tapón natural o natural colmatado»